Actor sevillano afincado en Madrid desde 2011. Acento neutro y andaluz. Pruden Rayo es un intérprete de cuerpo y alma, un creador que entiende la actuación como una búsqueda constante de verdad. Su trabajo nace de la observación y la humanidad; cada personaje, una oportunidad para mirar el mundo desde otro lugar. Formado entre Sevilla y Madrid, pasó por la Escuela de Artes Escénicas, la Escuela de Interpretación de Cristina Rota y Work in Progress, bajo la dirección de Darío Facal. Ha entrenado con maestros como Fernando Piernas —su referente esencial—, Juan Carlos Corazza, Lorena García de las Bayonas, Yolanda ...
Actor sevillano afincado en Madrid desde 2011. Acento neutro y andaluz. Pruden Rayo es un intérprete de cuerpo y alma, un creador que entiende la actuación como una búsqueda constante de verdad. Su trabajo nace de la observación y la humanidad; cada personaje, una oportunidad para mirar el mundo desde otro lugar. Formado entre Sevilla y Madrid, pasó por la Escuela de Artes Escénicas, la Escuela de Interpretación de Cristina Rota y Work in Progress, bajo la dirección de Darío Facal. Ha entrenado con maestros como Fernando Piernas —su referente esencial—, Juan Carlos Corazza, Lorena García de las Bayonas, Yolanda Vega, Gabriel Olivares y Andrea Jiménez, de quienes ha absorbido una visión profunda y contemporánea del oficio. En el ámbito audiovisual, ha participado en producciones de alcance nacional como Acacias 38, Sabuesos y Centro Médico. En teatro, ha dado vida a personajes en montajes como Las Suplicantes (dir. María Göher), La Maraña (dir. Óscar Domínguez), ¡Dios Santo! y La Balada Post-Futurista de los Moluscos (dir. Paz Benedek). Su recorrido combina el drama con la comedia, siempre desde una presencia física poderosa y una sensibilidad contenida que dejan huella. Durante quince años fue nadador profesional, disciplina que junto a la danza contemporánea, el flamenco y las artes marciales, ha moldeado su precisión corporal y su entrega escénica. Actor de cuerpo, de voz y de mirada; un intérprete que respira con sus personajes y busca, en cada proyecto, tocar la fibra de lo real.